Mala salida de la crisis para el vino en España y una salida rápida para la crisis en general según la visión de OIV.

 

El sector vitivinícola español «ha sentido los efectos de la crisis financiera más que la mayoría», ya que el valor global del mercado cayó un 20% hace tres años, dijo Pau Roca. Roca dijo en una entrevista que es positivo respecto al futuro y que espera que los buenos tiempos vuelvan pronto.

 

La relación de fuerzas en el mercado del vino español es evidente. La hostelería y el turismo tienen una gran influencia en el consumo de vino en España, mientras que las ventas en supermercados o para el hogar son incapaces de compensar las pérdidas y pequeña cantidad de ventas en comparación con otros países.

 

En España se ha producido un notable descenso del consumo durante la reciente pandemia, según Roca. Esto no es sorprendente, ya que Italia es también un importante productor, donde el vino se bebe tradicionalmente con las comidas.

 

Transformaciones cercanas

 

Según las estimaciones publicadas por la OIV, la producción mundial de vino en 2020 disminuyó ligeramente en comparación con el nivel estimado para 2019. Se espera que los niveles de consumo mundial caigan a sus niveles más bajos desde 2002.

 

El investigador Roca ha previsto que las exportaciones experimenten un crecimiento positivo en los próximos meses. Estas estimaciones son una buena noticia para el sector, ya que puede suponer el fin de la tendencia a la baja.

 

Los chinos apuestan por los vinos de regiones específicas, lo que demuestra un interés por el vino «como producto agrícola y no industrial», dijo el jefe del organismo nacional de viticultura. La decisión clave fue crear una zona piloto para el vino de calidad.

 

Como forma de llegar a un público más amplio, la venta directa ha ido en aumento. En Brasil, por ejemplo, esta tendencia ha abierto oportunidades de negocio a poblaciones antes no explotadas.

 

La universalidad de este producto

 

El Director General de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) ha visitado España, donde se ha reunido con Luis Planas, Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación. Se han tratado asuntos relacionados con la 21ª Asamblea General de la OIV en 2023 y la organización del 44º Congreso Mundial de la Viña y el Vino.

 

Roca trabaja para que la industria del vino en todo el mundo sea más abierta y para que las grandes empresas no controlen el mercado. En muchos lugares se puede cultivar la vid y también producir uvas, pasas y zumos, dijo un portavoz de la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino). Se trata de una organización internacional intergubernamental formada por 48 países. Su actividad se relaciona con la vid y el vino tomando una postura científica y técnica.

 

La producción de uva para productos alimentarios es uno de los sectores más prometedores del país, afirma Roca. Su cadena de valor es «ejemplar», con un papel destacado de los productores y la capacidad de controlar la producción según las necesidades del mercado.

 

Considera que todas las iniciativas puestas en marcha por la Unión Europea («cosecha verde, almacenamiento privado y seguros agrarios»), destinadas a paliar los problemas del sector, son beneficiosas, pero no hay que olvidar a los países que obtienen peores resultados.

 

En Bolivia, que mantiene sus viñedos «contra viento y marea» a una altitud de 4.000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra una posible defensa contra el cambio climático.

 

El primer factor no puede ser afectado de forma directa. Al mismo tiempo, modificar el segundo factor implica dejar de gestionar el «impresionante» patrimonio genético que conforman las 12.000 variedades de vid que existen en el mundo.

Tags:

Related Article

0 Comments

Leave a Comment

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Hortiberia Alargado