Buitoni

 

Así como Marco Polo no imaginó las repercusiones que tendría llevar la pasta desde China hasta Italia, Giovanni Buitoni y su esposa Giulia no imaginaron las consecuencias de abrir un restaurante italiano que elaboraba su propia pasta de trigo con grano de tipo duro. Eso cambió la forma, no sólo de preparar la pasta, también cambió la forma de comerla, al dente, como la elaboraban en el restaurante de la pareja en la ciudad de Sansepolcro, en la hermosa región de la Toscana.

Casi dos siglos después de su creación, las personas siguen comiendo la pasta, sobre todo el spaguetti “al dente”, particularmente me gusta la pasta firme, con textura, donde la salsa se entrelace y baile una danza de sabores, sin que la salsa ahogue la pasta si no que la realce y eso se logra mejor con las pastas Buitoni,  eso, hay que agradecérselo a Don Giovanni y Giulia. Cuando era una niña pequeña el primer plato que mi abuela, una experta cocinera de pasta, me puso al frente estaba rebosante de pasta Buitoni, enriquecido con deliciosa salsa de carne y queso, mi mamá todavía cuenta entre risas que a mí sólo me gustaban las pastas Buitoni, tal vez era cierto, porque desde que formé mi propia familia sólo comemos pastas Buitoni ¿y cómo no si gracias a la Buitoni conocí a mi esposo?

Estábamos en un campamento juvenil donde nos sirvieron pasta a la bolognesa para la cena, se veía bien, pero no sabía cómo podía saber, el  muchacho a mi lado me preguntó por qué no comía, le respondí que no sabía la marca de la pasta. ¿Tienes una marca preferida? Por supuesto, la Buitoni ¿tú no? Él me sonrió, se levantó de la mesa y se fue a la cocina, de donde regresó muy contento con el empaque, antes de que se sentara pude distinguir los tradicionales colores: verde, rojo y blanco. Nos sonreímos mutuamente y desde ese día supimos que compartiríamos muchos platos de pasta Buitoni.

La tradición, parte importante de las pastas Buitoni

Lo mejor de Buitoni es que no sólo nos ayuda a compartir también permite que las tradiciones familiares continúen, hace poco preparé un rico plato de farfalle Buitoni, los mejores “lacitos”, con brócoli, crema blanca y parmesano. Lo coloqué frente a mi nieta de año y medio, mi madre y mi hija unidas por un mismo gusto sonrieron a mi lado conscientes de que mi pequeña nieta, de casi un año, estaba a punto de saborear su primer plato de pasta ¿y si no le gusta? Preguntó mi hija precavida. ¿Y a quién no le va a gustar un plato de pasta Buitoni? No hablo de la pasta abuela, me refiero al brócoli.  Nos reímos de la ocurrencia y observamos contentas como mi primera nieta, no sólo se comió todo, también dijo una de sus primeras palabras: más.

Y más era lo que quería la familia Buitoni cuando en el año 1856, Giuseppe, el hijo mayor de Giovanni y Guilia, viendo el éxito que tenían las pastas que elaboraba su familia en su restaurante toscano, fundó un pastificio, una fábrica de pastas, en la ciudad de Castello. Allí los Buitoni dieron rienda suelta a la imaginación y comenzaron a producir nuevos tipos de pastas, así como a probar con nuevos ingredientes y recetas, como la primera pasta con gluten o glutinada, lo que aseguraba la firme textura y suavidad de las pastas de ese pastificio. Gracias a eso el volumen de ventas aumentó tanto que en 1884 la familia fundó la sociedad Giovanni et Fratelli Buitoni, con un gran capital para la época, doscientas mil liras.

Ya en los 1900, la marca estaba establecida y funcionando a plena marcha en Italia, tanto que sobrevivió a la I guerra mundial, a finales de la década de 1920 la marca comenzó a tener publicidad en toda Italia, la calidad de la marca Buitoni trascendió las fronteras, el primer país conquistado fue Francia, a donde llegó con fuerza en 1934, pocos años después, en 1939, llegó a Estados Unidos, y de allí se expandió a toda América, posicionándose así en las mesas de las familias tanto del viejo continente como del nuevo.

La compañía siguió creciendo, así que la familia decidió unir la Buitoni con su filial Perugina, dedicada a la bombonería y los postres, en 1954, creando la International Buitoni Organization para de esta forma poder organizar mejor las actividades de las dos empresas familiares y seguir trabajando por su crecimiento. La compañía siguió en expansión y en 1969 dejó de ser una compañía de responsabilidad limitada y se fusionaron definitivamente dando paso a Indistrie Buitoni Perugina y con ese nombre empezó a cotizar en el mercado de valores en el año 1972.

La compañía Buitoni tuvo algunos traspiés financieros en la década de los 80, por eso, para no perder la calidad de sus productos y mantener la línea de internacionalización, el Gruppo CIR, sus propietarios en ese momento, decidieron traspasarla al consorcio Nestle, gracias a eso Buitoni aumentó la variedad de sus productos y su presencia internacional y, brindándole a personas de todo el mundo la posibilidad de saborear su calidad. En 2008 Nestlé vendió la fábrica de pasta fresca de Sansepolcro, a Angelo Mastrolla, y se dedicó a la producción de productos Buitoni congelados y refrigerados y a las salsas.

Buitoni también es pizza

Ahora Buitoni también es pizza, y una pizza excepcional. Una noche mi esposo me llamó para decirme que no preparara cena que llevaría unas pizzas, lo escuché llegar, pero no percibí el olor inconfundible de las pizzas recién horneadas. Cuando lo alcance en la cocina vi que colocaba unas pizzas congeladas en las bandejas para calentarlas en el horno a 200°. No sonreí, no me gustan mucho las pizzas congeladas, de hecho nunca las compraba, hasta esa noche, mi esposo al ver mi expresión me mostró las cajas vacías de las pizzas Buitoni y sonreímos con la misma alegría de aquel lejano día cuando compartimos nuestro primer plato de pasta Buitoni.  Nuestra marca de confianza también hace pizzas congeladas, con una interesante variedad, con pepperoni, sencilla con queso, con espinaca al estilo americano, mi favorita, cuatro quesos y hawaina, la preferida de mi esposo.

Lo mejor de la pizza Buitoni es su frescura, y sus sabores, abundante queso mozzarella, fresca salsa italiana de pizza, una masa deliciosamente crujiente, lo que le brinda una calidad comparable a cualquier pizza recién amasada y hasta mejor, porque la sencillez de la combinación de sus ingredientes resalta sus sabores y los hace inolvidables. Y lo mejor seguimos compartiendo en pareja y en familia gracias a Buitoni.

Los piccolinis como estrategia de marketing

La sencillez, la calidad y la innovación son las principales estrategias de marketing que ha utilizado la empresa Nestle desde los años 60, década en que comenzó a implementarse el diseño del marketing empresarial como una estrategia efectiva para la venta de productos de masa. Los Piccolinis de Buitoni representan muy bien esa estrategia, es un producto de fácil mercadeo y venta ya que combinan la calidad, con la sencillez y la innovación, además van dirigidos a un público que mueve el mercado, los niños porque ¿Qué no hace una madre por complacer a sus hijos?

Desde que la Nestle adquirió pastas Buitoni apostó a la innovación, ofreciendo productos que eran una transición entre las pastas Buitoni tradicionales y sus nuevos productos congelados, pizzas, pastas, rellenas, pasteles, salsas y los exitosos piccolinis, que unen a la familia ya que son del gusto de grandes y chicos, unidos gracias a una deliciosa propuesta de una marca que significa tradición y calidad a través de la innovación tanto en sus productos como en las estrategias de marketing donde se combinaban la dilatada experiencia de Nestle, una empresa que opera en casi 90 países, comercializa sus productos en más de 130 países e invierte en investigación y desarrollo tecnológico.

Esta experiencia de Nestle se basa en su misión: ofrecer a las familias bienestar a través de sus productos y servicios de excelencia, y su visión: Evolucionar para ser una respetada y confiable compañía de alimentos. En sus valores y en la adquisición de marcas clave de alimentos, tal como el caso Buitoni. Así como en estrategias de marketing comprobadas en el área de mercadeo, entre las que se encuentra la segmentación de mercado, variedad de marcas, segmentación psicográfica, segmentación demográfica.

En la segmentación psicográfica se toma en cuenta lo siguiente: las diferentes zonas donde se va a mercadear el producto. Las costumbres locales y los diferentes estilos de vida. En la segmentación demográfica: Esta la edad, el sexo y la capacidad económica. Así mismo Nestle se apoya en nutrición, salud y bienestar. Así como también garantiza la calidad y la seguridad de sus productos y, lo más importante en la continua comunicación con el consumidor utilizando diversos canales. Entre los cuales el más importante es la publicidad, por diferentes vías.

Una de las vías más importante es la Internet a través de los diferentes sitios Web que proporciona información sobre Buitoni y sobre cada uno de sus productos, donde se responden las preguntas de los consumidores sobre los mismos, como por ejemplo los piccolinis, para lo que aplicaron la investigación, el desarrollo, la producción y la creación de valor compartido, que incluye la sustentabilidad y la normatividad. Todo esto confluye en dos pilares claves del marketing de marcas como Buitoni, la relación con los proveedores, las fusiones y alianzas con otras empresas del consorcio internacional.

Como la comunicación con el consumidor es tan importante porque se basa en la confianza que se incrementa cuando la empresa comunica públicamente que retirará unos productos en el mercado por contener elementos contrarios a sus valores, lo que conecta inmediatamente con el consumidor que entiende que los piccolini que pone esa noche en el plato de su hijo es de óptima calidad. Lo que garantiza que las pastas que crearon Giovanni Buitoni y su esposa hace casi dos siglos atrás sigan sirviendo para compartir en familia.

 

Anuncios importantes de Buitoni

“Werbung”-1991

Pocas palabras, lo exacto para convencer. Nada como una rica pasta Buitoni y el acento italiano para atraer a las personas a la inesperada y deliciosa prueba de sus recetas. A los abuelos les encanta, a tus hijos les encanta, y a tu pareja también. Corto y un spot sencillo, pero que va directo al grano, ayudó a poner a Buitoni en la creciente fama.

https://www.youtube.com/watch?v=Ez-C0U1yKcQ

 

“Cacciucco”-1999

Rica y redondita, deliciosa y recién preparada, la pasta Cacciucco Buitoni es querida y enseñada por Diego Abatantuono e Ugo Conti luego de un cansado buceo. El spot es divertido, sencillo, y fue del buen agrado del público.

 

“Pansotti”.

Respeta la tradicional pasta de la abuela italiana, pero no significa que debamos quedarnos en el pasado. La pasta Pansotti de Buitoni es arrojada al agua por el actor y en minutos es cocina, lo que termina en una cena tradicional pero con el cariño y avance que siempre Buitoni buscó.


 

“Piccolinis”-2017

Aliado ya con Nestlé España, Buitoni muestra en 10 segundos que lo mejor de la vida está en las cosas pequeñas y verdaderas. Piccolinis llamó la atención del más pequeño de la casa, y de las madres que los consienten.

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