Alimentación Prebiótica

 

¿Qué son los prebióticos?

Los prebióticos son una clase de alimentos funcionales. Se definen como: “Ingredientes no digeribles que benefician al organismo, mediante el crecimiento y/o actividad de ciertos microorganismos del colon, mejorando la salud”.​

¿Qué es la alimentación prebiótica?

Nuestro tracto digestivo está colonizado por una flora microbiana que vive en simbiosis con nuestro organismo. Dicha flora microbiana puede verse afectada tanto por nuestra alimentación como por otros factores externos como el estrés, ciertos medicamentos o determinadas enfermedades. Estos microorganismos son, en gran parte, responsables de la salud de nuestro organismo. Cada individuo tiene su propia microbiota, formada por miles de especies de bacterias. Estos microorganismos se adaptan al entorno en el que viven, por lo que tanto su número como su variedad dependen de la alimentación de que dispongan.

En esto precisamente se basa la dieta prebiótica: en tomar alimentos que contengan nutrientes para nuestra microbiota. Estos nutrientes son fundamentalmente fibras y oligosacáridos, que son fermentados por las bacterias de nuestro intestino, promoviendo su desarrollo y diversidad. Además de facilitar la absorción de determinados minerales, como calcio, magnesio, hierro y cinc y la síntesis de vitamina B. En definitiva, un prebiótico puede definirse como un ingrediente alimenticio no digerible que afecta de forma beneficiosa a quien lo consume, mediante la estimulación selectiva del crecimiento y/o actividad de determinadas bacterias presentes en el colon, mejorando así la salud del individuo.

Es por todos estos efectos beneficiosos para la salud por lo que la alimentación prebiótica se está conociendo cada vez más entre los ciudadanos. Cabe destacar que la preocupación por el mantenimiento de la salud a través de la alimentación se está convirtiendo en una prioridad para gran parte de la población.

¿Qué alimentos se podrían consumir?

Existen tres grupos principales de alimentos que se pueden consumir para hacer una dieta de tipo prebiótica, estos son:

Fructooligosacáridos: Los FOS son un tipo de fibra soluble compuesta por cadenas de 3-10 moléculas de fructosa. Estas cadenas no son metabolizables por nuestro sistema digestivo pero sí por las bacterias que habitan en él. En concreto por las bifidobacterias, favoreciendo el crecimiento y desarrollo del sistema digestivo. Precisamente esta característica es la que proporciona a los fructooligosacáridos la capacidad para estimular la función inmunológica, a través del desarrollo de la microbiota y la inhibición de la proliferación de bacterias patógenas.

Los FOS podemos encontrarlos en alimentos como la alcachofa, la achicoria o la remolacha.

Galactooligosacáridos: Los GOS son oligosacáridos presentes de forma natural en la leche materna, que actúan también como fibras prebióticas no digeribles.

Los Galactooligosacáridos se forman mediante la conversión enzimática de la lactosa y están formados por moléculas de galactosa y glucosa. Al llegar al colon, son fermentados por las bifidobacterias y lactobacilos, contribuyendo al establecimiento de estas bacterias en los niños alimentados a pecho. Los GOS puede encontrárselos en la leche de vaca.

Inulina: Al igual que el resto de los prebióticos, la inulina tampoco es absorbida por nuestro intestino, pero sí puede ser fermentada por la microbiota presente en nuestro sistema digestivo. Además de los efectos generales de los prebióticos, se ha demostrado que la inulina tiene la capacidad de reducir los triglicéridos y el colesterol en individuos hiperlipidémicos.

La inulina es un oligosacárido presente en alimentos como plátano, ajo, cebolla, espárragos, achicoria o alcachofa.

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